La música siempre estuvo ahí
Lo que ha cambiado es dónde quiero compartirla
Empecé pinchando con vinilos hace más de 20 años
Después llegaron nuevas mesas, nuevos formatos y nuevas maneras de mezclar, pero la música nunca se fue.
Durante años ha formado parte de casa, de fiestas, de encuentros con amigos y de muchos de esos momentos que acabamos recordando con una canción de fondo.
Con los años, la noche dejó de interesarme tanto. Pero no las ganas de pinchar. Y aparecieron otras formas de compartir mi música.
Primero fue La Juegoneta, nuestro proyecto familiar sobre ruedas, donde además de ocuparme de toda la parte técnica, la música también tiene su espacio. Plazas, pueblos, encuentros y eventos donde he podido seguir pinchando y disfrutando de la música desde un lugar mucho más cercano a lo que soy hoy.
Pinchar en la pista
Y después apareció el Ecstatic Dance. Otra forma de encontrarnos alrededor de la música, donde el movimiento, la escucha y la conexión ocupan otro lugar.
Ahí encontré algo que me apetecía explorar: volver a pinchar para gente, sentir lo que ocurre en la pista y acompañar desde la música, pero desde un contexto completamente diferente al de la noche.
Probablemente yo no sería el primero en salir a bailar. Pero desde la mesa sucede algo que me encanta: observar, sentir cómo está el grupo y acompañar con la música el viaje que está ocurriendo en la pista.
Empezar en un lugar, recorrer diferentes ritmos, intensidades y emociones y construir una sesión que tenga sentido de principio a fin.
— Próximas sesiones —
Septiembre
Muzqui, Navarra
Ecstatic Dance
en la naturaleza
Octubre
Oreka, Navarra
Ecstatic Dance
Octubre
Burgos
Ecstatic Dance
Noviembre
Oreka, Navarra
Ecstatic Dance
¿Quieres contar con Sintas para una sesión o evento?
La música puede encontrar su lugar en muchos espacios. Si tienes una propuesta y crees que podemos encajar, hablamos.
Pinchar en la pista
Y después apareció el Ecstatic Dance. Otra forma de encontrarnos alrededor de la música, donde el movimiento, la escucha y la conexión ocupan otro lugar.
Ahí encontré algo que me apetecía explorar: volver a pinchar para gente, sentir lo que ocurre en la pista y acompañar desde la música, pero desde un contexto completamente diferente al de la noche.